Compré Bitcoins

¿Por qué lo hice? ¿Por qué terminé comprando Bitcoins?

Creo que llegó un momento que pensé que no debía perderme la fiesta que todo el mundo estaba disfrutando.

Confieso que uno de mis compañeros me sugirió invertir hace un par de meses, cuando la valoración estaba sobre Ps 70,000. Y, por desconocimiento o exceso de prudencia, decidí no hacerlo.

Como tesis de inversión no tiene mucho sustento, pero es la manera en la que quiero justificar hacer algo que me genera inquietud y que, al final del camino, gane o pierda, esté en el corto o largo plazo, aún me costará entender si tenía sentido.

Si nos enfocamos en los hechos, en el cuadro adjunto se puede apreciar una evolución de un valor que parte de aproximadamente Ps 15,000 por Bitcoin, hasta los Ps 139,000 que ronda estos días – aunque ha podido estar más arriba.

Evolución del Bitcoin en el último año

Fuente: Bitso

En porcentaje significa que subió un 827% en un período de doce meses.

Una barbaridad.

Compáralo, por ejemplo, con cuánto sube tu salario anualmente. Lo normal es que el incremento no llegue a dos dígitos. O con la evolución de un índice como el NASDAQ, que incluye a las tecnológicas más importantes del mundo, y que ha crecido en lo que va de año aproximadamente un 20%.

Sin embargo, se puede apreciar también como, en términos de volatilidad, hay semanas en que puede caer el valor más de un 35%. Esto, de nuevo, es muchísimo, y si calculáramos una volatilidad sobre la moneda sería bestial también. Algo que sucedió, por ejemplo, cuando China intentó poner coto a las transacciones con esta criptomoneda hace un par de meses.

¿Qué conclusiones podemos sacar de toda esta vorágine?

La primera es que, si quieres invertir en Bitcoins, corres un riesgo considerable si no te marcas unas pautas mínimas. Es decir, si lo haces por ganar dinero a corto plazo te puede ir o muy mal, o muy bien.

No es el escenario ideal, estás especulando y lo que pase con tu dinero puede ser una lotería. Te puede agarrar una semana de ajuste fuerte, asustarte y perder mucha parte de tu inversión. Sin embargo, con un plazo mayor, – a un año vista, por ejemplo – puede que tengas una rentabilidad positiva, ya que la tendencia parece ascendente.

De cualquier manera, llegar a tres dígitos de retorno o más es totalmente anormal para lo que conoces del mercado como inversor general, y para lo que se espera dentro de la lógica financiera habitual.

Estate atento al entorno

Dicho todo esto, aparte de dejarte llevar por la avaricia, – que es lo que hice yo y lo que en muchos casos marca nuestras decisiones – puedes tomar como referencia las noticias del mercado.

Verás, por ejemplo, que existe una mayor aceptación de la moneda recientemente.

Hay comentarios positivos del CEO del GS, en breve se abrirá la posibilidad de contratos de futuros sobre Bitcoins en Wall Street, las criptomonedas van ganando mayor apoyo institucional… Es, además, una tecnología que mejora, que permite registrar una huella clara de las transacciones, de quién son y quién las origina…

Son muchos los factores que te pueden llevar a concluir que es el camino a seguir.

Así que no tomes tu decisión basándote solo en que puedes ganar más de un 100% al año. Si utilizas ese como tu único criterio, te puedes estrellar.

La historia nos ha demostrado que son raros esos casos, y que todo lo que sube tiene que bajar después.